19 junio 2010
Concierto Coral de la O.J.P. en el
Palau
Poco más de dos años y medio después (parece que fue
ayer) de "confirmar la alternativa" en el primer coliseo de la
Comunidad, la Orquesta "José Perpiñán" volvió al Palau
de la Música de Valencia.
En esta ocasión se trataba de interpretar un concierto
coral, junto a las agrupaciones
Orfeón "Gregorio Gea", Coral
Polifónica "Scholapiarum Cantores" y Coro Infantil del
Colegio "Sagrada Familia".
El programa era ambicioso, sobre todo en lo que al "plato
fuerte" de la mañana se refería, aunque en eso de los retos difíciles
nuestra orquesta nos tiene acostumbrados (no olvidemos que se venía de
interpretar hacía nada el Requiem de Mozart). En esta ocasión el "hueso"
era, nada más y nada menos, la Misa en Do Mayor KV 317
de Wolfang Amadeus Mozart, conocida como la "Misa de la Coronación" .
Pero vayamos por partes.
El concierto, como en la anterior ocasión, comenzó con una
primera parte exclusivamente coral donde las tres agrupaciones
interpretaron obras de todos los estilos y colores: desde obras clásicas
a contemporáneas, desde canciones infantiles y populares a tangos de
Gardel, y desde compositores cercanos como Teodoro Aparicio o Julio
Domínguez
a "monstruos" de la talla de Nicola Piovani, Astor
Piazzola o, incluso, Elvis Presley.
Fue en la segunda parte donde intervino nuestra Orquesta
con un programa casi exclusivamente "mozartiano", con el Ave
Verum y Laudate Dominum como complemento de la
ya mencionada Misa de la Coronación que, tanto la orquesta como los
coros interpretaron con gran maestría y seguridad. No podemos dejar de
mencionar igualmente a los cantantes solistas: Inmaculada
Palmí, Isabel Marí, Segi Bosch e Iñaki Muñoz,
que realizaron una excelente interpretación llena de matices y
virtuosismo.
El programa se cerró dando un giro diametralmente opuesto,
con la interpretación de "Finlandia" de Jean Sibelius,
con añadido coral incluído, que la orquesta y coros interpretaron con
gran fuerza y delicadeza a la vez, demostrando su dominio en todo tipo
de música.
El socorrido, aunque siempre espectacular,
"Aleluya" de El Mesías de Haendel, puso el broche de oro a una
mañana que supuso un paso más en el camino de nuestra O.J.P. hacia su
consagración como la gran orquesta que ya es.